¿Por qué la gente sigue usando Windows?

Windows sigue llevando la batuta en los ordenadores de escritorioMicrosoft sigue llevando la batuta en los ordenadores de escritorio. La gente sigue usando Windows como en los años 90. Pero parece que su reinado no durará una década más ante el surgimiento de nuevas tecnologías y el avance del software libre.

Hace apenas una década, usar e instalar GNU/Linux era relativamente complicado. Y, además, la falta de programas libres que suplieran la amplia gama de programas privativos y la ausencia absoluta de videojuegos retenía a millones de usuarios vinculados a la ofimática, a sectores profesionales o a la recreación.

En años recientes, todo esto ha cambiado radicalmente. Nunca ha sido tan fácil instalar y usar GNU/Linux. Ya no existe prácticamente ningún programa que no tenga un reemplazo libre con un alto estándar —o incluso que posea mejores funciones— y cada vez hay más juegos, tanto nativos como emulados, que se pueden jugar igual o mejor de como funcionarían en Windows.

Sin embargo, la gente sigue usando Windows —y cada vez cae más en las garras de Apple— porque, entre razones que iré enumerando a continuación, no conoce en su mayoría el mundo tan maravilloso y solidario que, a base de un esfuerzo inagotable altruista, se ha construido para liberarnos de monopolios abusivos y tiranos.

Winbugs - El software libre es más seguroWindows destaca por sus vulnerabilidades de seguridad. No existe ningún sistema operativo perfecto. Sin embargo, Windows no ha mejorado en 20 años su gestión de los permisos.

Razones de por qué la gente sigue usando Windows

De entre los motivos, más o menos justificados, que explican el fenómeno evidente de que Windows acapara cerca del 90% de todos los ordenadores de escritorio (torres y portátiles) del mundo, quisiera destacar tres:

  1. La gente usa lo que viene por defecto y lo que conoce. La mayoría de la sociedad usa el sistema y los programas que vienen instalados por defecto. Si alguien compra un ordenador en un supermercado o tienda común, lo normal es que el ordenador venga con el sistema operativo Windows, tanto porque el usuario es lo que espera, como porque el empresario busca ganar dinero por medio de su licencia y de la de los programas de terceros (p. ej. antivirus). Los fabricantes y las distribuidoras mantienen contratos empresariales con que, a menudo, tratan de imponer programas innecesarios y de espionaje a los usuarios. Acontece, pues, un círculo vicioso por el cual la gente sigue usando Windows porque sólo conoce Windows y las empresas venden Windows por esta misma demanda.
  2. Hay profesionales que necesitan software —generalmente privativo— que sólo está disponible para Windows. Los profesionales de algunos campos, como la programación, cuentan con infinidad de herramientas libres. No obstante, existen otros campos profesionales en que hay una ausencia relativa de software libre o de funciones importantes que lo reemplacen. Este fenómeno era muy acusado en el pasado y menos menos en la actualidad; pero, por desgracia, continúa existiendo. Al igual que el caso anterior, existe una retroalimentación por la cual, tanto empresas como desarrolladores independientes tienen especial interés en que sus programas funcionen para Windows porque éste acapara todo el mercado. Si bien, la irrupción de Apple, el auge desenfrenado de los dispositivos móviles y el crecimiento paulatino de los usuarios de GNU/Linux, unido a ciertas mejoras en cuanto a los formatos para distribuir binarios, ha construido a generar un ecosistema más diverso en que los desarrolladores muestran un mayor interés por el concepto de la «multiplataforma».
  3. Hay usuarios que usan Windows exclusivamente para jugar. En consonancia con el primer y segundo punto, la enorme expansión de Windows lo convierte en el sistema por defecto para el que las desarrolladoras de videojuegos lanzan sus juegos. No obstante, la variedad de nuevos dispositivos alientan a que las desarrolladoras también piensen en las «minorías» para aprovechar todos los nichos de mercado. En la actualidad, en GNU/Linux pueden jugarse algunos juegos triple A como los últimos de la saga Tomb Raider.

Ordenador con Windows XPLlama la atención que haya ordenadores todavía con Windows XP. La rutina por el software privativo son un lastre para el desarrollo de software libre.

Conclusión

El auge de nuevos dispositivos y los servicios en la nube está quebrando la dependencia hacia Windows. Asimismo, dado que los servicios en la nube y los nuevos dispositivos se construyen con un sistema GNU/Linux —en el caso de Android sólo se toma el núcleo Linux—, las empresas están invirtiendo más que nunca para desarrollar programas —videojuegos entre ellos— que funcionen en un entorno de servidor, donde GNU/Linux arrasa por goleada. Además, en un entorno competitivo, la creación de software libre o compatible con la GPL cobra más sentido del que nunca había tenido comercialmente.

Esta situación, aunque no tiene por qué beneficiar directamente a los usuarios de GNU/Linux ni fomentar el aumento de su uso, sí abre la puerta a que la compatibilidad perseguida por dichas empresas repercuta en programas y servicios instalables y ejecutables en GNU/Linux, los cuales, a su vez, sigan minando la actual dependencia hacia Windows y sus servicios en el entorno de cliente.

La gente sigue usando Windows porque la mayoría no es consciente de los cambios hasta que los intereses empresariales se vuelcan en una publicidad feroz que logra persuadir a los clientes para hacerlos desear cambios que jamás hubieran escogido por sí mismos.

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